martes, 19 de febrero de 2019

APUNTES ANEXOS SOBRE “TOMAR A LOS PADRES”


En mi humilde opinión este tema es un pilar fundamental en nuestra evolución como seres maduros y emocionalmente emancipados. Ya me he referido a este tema en alguna entrada anterior (más en concreto relativa a su repercusión en el área de la pareja) pero es preciso subrayar su gran importancia ya que este proceso interior repercute muy positivamente en muchas otras áreas de nuestra vida, como puede ser el área laboral, relacional, la confianza en uno mismo o incluso en cómo tratamos a la madre Tierra.


Tomar a los padres es un proceso no exento de dificultades, ya que implica la plena aceptación de todo lo que vino a través de ellos (sea considerado bueno o malo). En este sentido quiero recomendar la lectura del magnífico libro ¿Dónde están las monedas? de Joan Garriga Bacardí, donde expone esta temática de manera clara y sencilla y se adentra en diversos aspectos para poder transitar este sendero de la mejor forma posible. 


La plena aceptación de ellos nos coloca en una posición en la que reconocemos su lugar (ellos vinieron primero y nos dieron el regalo más preciado que es la vida) y les respetamos tal y como son, libres como personas que son de hacer con sus vidas lo que han elegido para sí mismos. Este gesto nos libera de las ataduras emocionales que supone el estar enredados en esta energía o en sus asuntos y ponernos “por encima” de ellos. Verdaderamente sólo conseguimos ser adultos cuando observamos y reconocemos nuestro lugar respecto a ellos y nuestro cometido, que es hacernos cargo responsablemente de nuestras vidas, lo que supone el mayor regalo hacia nosotros y hacia ellos.




También les tomamos y asumimos o integramos nuestra condición de, como suelo llamar, “mujer y hombre internos” (nuestros yin y yang saneados o esenciales; es decir los no “egóicos”-resultado de tomar prestados los conceptos mentales y estereotipados de la cultura-) para obrar en este mundo de maneras más armónicas y respetuosas con el medio (ver entrada de “temas relacionados”), con nuestra pareja y la sociedad. Es muy habitual que busquemos inconscientemente en la pareja aquello que nunca logramos aceptar o reconocer en nuestros padres, lo cual nos coloca en un bucle de una nueva dependencia emocional. Este patrón pone de manifiesto la necesidad de mirar en la dirección adecuada y sanear la causa primera de tal desorden.


Un trabajo que ayuda a afianzar este proceso es el de configuraciones familiares o sistémicas (también comúnmente conocidas como “constelaciones familiares”), un enfoque de amplia mirada a la par que efectivo ya que va a la raíz de esta problemática tan generalizada en nuestra cultura.