Y no nos ha de extrañar. Las conocidas frases "escucha a tu corazón", “tengo una corazonada", “tengo una intuición” son citadas desde siempre y hacen referencia a nuestra sabiduría interna.
Hay autores que incluso hablan de la existencia de una molécula en el corazón que está conectada con un conocimiento universal. En este sentido actualizan o rescatan el que se supone que es el verdadero significado de “Espíritu Santo” como esta fuerza que emana del corazón.
Sea como fuere, y nomenclaturas aparte, parece que hay una misteriosa resonancia o atracción, a veces con situaciones/personas propicias para hallar en nuestro camino y seguir aprendiendo; y en otras ocasiones atraen resoluciones concretas.
Es muy probable que la frase “he de consultarlo con la almohada” haga referencia implícita a este fenómeno en el que la sabiduría contenida en todo nuestro ser subconsciente se despliega a través de la ventana de nuestros sueños.
De alguna manera nuestra sociedad tan lógica y mecanicista denigra este gran recurso. Pero todos sabemos que intuimos y prestamos atención a innumerables detalles: la sensación al iniciar cierto viaje; el gesto y la cara de una persona en la que debemos depositar confianza; el grado de certidumbre que sentimos ante la elección de unos estudios, una zona en la que vivir, etc.
Siempre que nos sintamos perdidos, siempre que nuestra mente se sienta nublada por multitud de opciones u opiniones de otras personas etc, hemos de aquietar la mente, serenarnos y quedarnos con nosotros mismos. En la tranquilidad y el abandono se halla este tipo de respuesta. Es cuestión de esperar un poco y siempre llega alguna respuesta en sintonía con nuestro camino.
Muchas veces creemos que sólo “luchando o esforzándonos” encontraremos soluciones, pero verdaderamente suele ser al contrario. Por supuesto que en nuestro sendero siempre hay cierto movimiento (y en un sofá nunca encontraremos una ruta), pero no debemos caer en la confusión que reina en esta sociedad tan hiperactiva, tan "yang": escuchar el corazón mientras se sigue la ruta no es lo mismo que luchar y "empujar" en la vida . Un corazón sereno y abierto es la mejor guía del caminante.
No en vano la milenaria Medicina Tradicional China dice: el corazón es la casa de la mente. Esto, a mi entender significa que el corazón es la sede de una mente equilibrada.

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